LATTE: CONOCE SU HISTORIA

07.04.2021

Tras la adopción de Moka en el año 2018, Tamara siempre tuvo la idea de

adoptar a una compañera, con la intención de que ambos vivieran muy

felices.

Fue así como en el año 2020 conoció la historia de Cila, una conejita con alto

sobrepeso, que vivía en un espacio muy reducido. Luego de ser rescatada

recibió tratamiento médico veterinario y estuvo en un hogar temporal que

además de entregarle mucho cariño le permitió hacer harto ejercicio, pero

aún así tenía la papada tan grande que apenas alcanzaba a limpiar sus

patitas. Cila era súper amorosa y regalona, y le encantaba que le hicieran

cariño mostrando nada de timidez.

Tamara supo de inmediato que se complementaría muy bien con su conejito,

por lo que decidió adoptarla. Su color de pelaje le hizo escoger un nuevo

nombre para ella: ahora se llamaría Latte.

Para que la socialización de Latte con Moka se diera de buena forma, Tamara

armó todo un plan de contingencia. Finalmente sólo estuvieron separados

por una noche, y a los pocos días ya estaban juntos, jugando y haciendo

travesuras.

La energía de Latte le permitió seguir bajando de peso, aunque al principio

fue difícil que se adaptara a la dieta adecuada para conejos, pero aprendió

con Moka. Con el tiempo logró disminuir su papada y se volvió cada vez más

ágil, corría y saltaba a cualquier lugar.

Ella es muy sociable, territorial, y le encanta que le hagan cariño.

Su mamineja nos cuenta: "Estuvimos los tres acompañándonos durante toda

la cuarentena, son los dos muy regalones. Las dos adopciones fueron súper

importantes, Moka y Latte son una maravillosa compañía. Si bien requieren

muchos cuidados y hacen harto desorden, hay que tener harta paciencia y

desapego por los cargadores porque es tan único darles y recibir su cariño,

conocer sus personalidades tan distintas y lo adorables que son".